RAFAEL TREPIANA
Mi día parecía como otro cualquiera el 12 de diciembre de 2018, mientras desayunaba, cuando me llamó una de mis hermanas para decirme que a nuestro padre le había atropellado un vehículo mientras él daba un paseo por la ciudad, y que estaba en el hospital muy grave. Un conductor que circulaba con poca o nula visibilidad en la luna de su coche le había atropellado en un paso de peatones, asestándole un golpe mortal.








